
Es increíble el rechazo que los progres sienten ante la Realidad. A Rodríguez, el archimandrita de los progres, le ha propinado ETA una bofetada que ha dado la vuelta al mundo. Por un momento pareció que con el violento choque el superprogre iba a escarmentar.
Pero no: en lugar de emprender el camino correcto ha decidido volver a las andadas. A Saulo le bastó con caer una vez del caballo. Éste en cambio prefiere recibir una nueva bofetada antes que enfrentarse a la Realidad.
Mal vamos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario